Derecho de familia francés e internacional
Una separación, un divorcio, la violencia en la pareja o el traslado de un hijo al extranjero son situaciones a menudo dolorosas, que requieren a la vez una escucha atenta y un acompañamiento jurídico riguroso. Cuando hay varios países implicados, también hay que determinar los tribunales competentes, la ley aplicable y los trámites que deben iniciarse. El Despacho de la abogada Agnieszka Martin acompaña a particulares en derecho de familia francés e internacional en París, en toda Francia y en el extranjero, en particular en los procedimientos de divorcio, los litigios relativos a los hijos, las solicitudes de orden de protección y los casos de sustracción internacional de menores.
Divorcio y separación: procedimientos, hijos y consecuencias patrimoniales
Un procedimiento de divorcio implica tomar decisiones que pueden tener consecuencias duraderas en la situación personal, familiar y económica de los cónyuges. En derecho francés se distingue entre el divorcio de mutuo acuerdo, llamado amistoso o negociado, cuyos términos fijan conjuntamente los cónyuges y sus abogados, y el divorcio judicial, dictado por el juez de familia (juge aux affaires familiales) cuando los cónyuges no se ponen de acuerdo sobre todas sus consecuencias: divorcio aceptado, divorcio por alteración definitiva del vínculo conyugal o divorcio por culpa. El Despacho de la abogada Agnieszka Martin le acompaña, en particular, para:
- elegir el procedimiento de divorcio adecuado a su situación y a los posibles desacuerdos;
- organizar la vida de los hijos: patria potestad, residencia habitual, régimen de visitas y estancias, contribución a su manutención y educación;
- determinar las consecuencias económicas del divorcio: pensión compensatoria, pensión alimenticia y reparto de cargas;
- tratar las cuestiones patrimoniales: régimen económico matrimonial, liquidación de los intereses patrimoniales y atribución de la vivienda familiar;
- solicitar medidas provisionales para organizar temporalmente la situación familiar y económica durante el procedimiento.
Divorcio internacional: nacionalidades distintas, residencia en el extranjero y resoluciones extranjeras
Un divorcio internacional puede afectar a cónyuges de nacionalidades distintas, a una pareja que reside en países diferentes, a un matrimonio celebrado en el extranjero o a una familia cuyos hijos viven en otro Estado. Estas situaciones plantean varias cuestiones: ¿qué tribunal es competente?, ¿qué ley se aplica? y ¿en qué condiciones puede reconocerse o ejecutarse en Francia una resolución extranjera? El Despacho de la abogada Agnieszka Martin puede acompañarle en:
- la competencia judicial internacional y los riesgos de procedimientos iniciados en varios países;
- la ley aplicable al divorcio, en particular los reglamentos europeos cuando se cumplen sus condiciones de aplicación;
- el régimen económico matrimonial y las obligaciones de alimentos desde la perspectiva del derecho internacional privado;
- el reconocimiento en Francia de resoluciones de familia dictadas en el extranjero;
- la residencia de los hijos y las consecuencias jurídicas de un proyecto de traslado internacional.
Patria potestad tras una separación
La separación de los padres no pone fin al ejercicio conjunto de la patria potestad (autorité parentale). En principio, ambos padres siguen tomando juntos las decisiones importantes sobre su hijo, aunque este resida principalmente con uno de ellos.
El ejercicio exclusivo de la patria potestad no es automático en caso de conflicto: corresponde al juez valorar la situación a la luz de las circunstancias y del interés superior del menor.
Residencia del hijo: custodia compartida o residencia habitual
Tras una separación, la residencia del hijo puede fijarse de forma alterna en el domicilio de cada progenitor o de forma habitual en el de uno de ellos, con un régimen de visitas y estancias para el otro. La custodia compartida no es automática ni queda excluida en caso de desacuerdo: la decisión depende de la situación familiar y del interés del menor.
Los elementos examinados incluyen, en particular, la edad y las necesidades del hijo, la disponibilidad de cada progenitor, la estabilidad de las condiciones de acogida, la distancia entre los domicilios, la proximidad del colegio y, cuando tiene suficiente juicio, los deseos expresados por el menor.
Régimen de visitas y estancias
Cuando la residencia habitual del hijo se fija con uno de los progenitores, deben organizarse sus relaciones con el otro. Pueden acordarse entre los padres o fijarse por el juez de familia y referirse a los fines de semana, las vacaciones escolares, los días festivos y las modalidades de entrega del menor.
El Despacho de la abogada Agnieszka Martin interviene, en particular, para definir o modificar un calendario de visitas, adaptarlo a las obligaciones profesionales o a la distancia, solicitar cuando esté justificado visitas en un punto de encuentro familiar y reaccionar ante el incumplimiento de las modalidades fijadas. El incumplimiento de una resolución relativa a la entrega del menor puede, según las circunstancias, constituir el delito de no presentación del menor (non-représentation d'enfant).
Pensión alimenticia de los hijos: fijación, revisión e impagos
Cada progenitor contribuye a la manutención y educación de su hijo en función de sus recursos, de los del otro progenitor y de las necesidades del menor. Esta obligación se mantiene tras la separación y no cesa automáticamente con la mayoría de edad si se cumplen las condiciones que justifican su mantenimiento.
El Despacho de la abogada Agnieszka Martin puede acompañarle para fijar la pensión por acuerdo o ante el juez, solicitar su revisión si surge un elemento nuevo (cambio de ingresos, pérdida de empleo, cambio de residencia, evolución de las necesidades del hijo), organizar el reparto de gastos, afrontar pensiones impagadas y examinar las obligaciones de alimentos en un contexto internacional.
Fijar las medidas relativas a los hijos: acuerdo parental o juez de familia
Los padres pueden buscar un acuerdo sobre la patria potestad, la residencia del hijo, el régimen de visitas y la contribución económica, y formalizarlo en un convenio parental que, según el caso, puede someterse a la homologación del juez. Si el acuerdo es imposible, puede acudirse al juez de familia.
Cuando las circunstancias lo permiten, la mediación familiar puede ayudar a los padres a buscar un acuerdo. No obstante, no es adecuada para todas las situaciones y debe plantearse con prudencia cuando existe violencia o una situación de control coercitivo. El Despacho de la abogada Agnieszka Martin le asiste en la preparación del expediente, la formulación de las pretensiones y la representación ante el juez.
Derecho de familia internacional: padres que viven en países distintos
Cuando los padres viven en países distintos, un hijo reside en el extranjero o uno de los progenitores prevé trasladarse fuera de Francia, las cuestiones relativas a la patria potestad y a la residencia del menor pueden regirse por normas de derecho internacional privado. Es necesario determinar, en particular, el tribunal competente, las normas aplicables y las condiciones de reconocimiento o ejecución de una resolución en otro país.
Según los Estados implicados, pueden ser pertinentes, en particular, el Reglamento europeo Bruselas II ter, el Convenio de La Haya de 1996 sobre protección de los niños y los instrumentos relativos a las obligaciones de alimentos. Un traslado internacional no debe analizarse como una simple cuestión logística: los derechos de cada progenitor, las resoluciones ya dictadas y las normas aplicables deben examinarse antes de iniciar cualquier trámite.
Orden de protección: actuar frente a la violencia de pareja
La orden de protección (ordonnance de protection) es una medida civil urgente que puede dictar el juez de familia cuando existen motivos serios para considerar verosímiles la violencia alegada y el peligro al que están expuestos la víctima o sus hijos. Puede referirse a violencia física, psicológica, sexual o económica, tanto si las personas están casadas como si son pareja de hecho (PACS) o conviven. No es necesario haber presentado previamente una denuncia penal.
Según la situación, el juez puede, en particular, prohibir todo contacto con la persona protegida, resolver sobre la atribución de la vivienda familiar, organizar la patria potestad y el régimen de visitas, adoptar medidas relativas a las armas y a la ocultación del domicilio y, cuando se cumplen las condiciones, ordenar el uso de una pulsera antiaproximación. En principio, el juez resuelve en un plazo máximo de seis días desde la fijación de la fecha de la vista.
En caso de peligro inmediato en Francia: llame al 17 o al 112. Si no puede hablar, contacte con los servicios de emergencia por SMS al 114. El 3919 es un servicio de escucha y orientación para mujeres víctimas de violencia; no sustituye a los servicios de emergencia.
Sustracción internacional de menores: traslado o retención ilícitos
Cuando un progenitor lleva a un hijo a otro país o no lo devuelve al término de una estancia sin respetar los derechos del otro progenitor, la situación puede constituir un traslado o una retención ilícitos del menor. Según los Estados implicados, puede iniciarse un procedimiento de restitución, en particular sobre la base del Convenio de La Haya de 25 de octubre de 1980, completado en la Unión Europea por el Reglamento Bruselas II ter.
Estos procedimientos tienen por objeto determinar si se cumplen las condiciones para la restitución del menor; por sí solos no resuelven todas las cuestiones relativas a la patria potestad o a la residencia definitiva. Los procedimientos de restitución exigen celeridad: es importante que la situación se examine rápidamente para identificar las vías de actuación posibles, tanto si se le ha privado de su hijo como si se le reprocha un traslado ilícito.
Preguntas frecuentes
¿Cómo solicitar una orden de protección en Francia?
La solicitud se presenta ante el juez de familia. No es necesario haber presentado una denuncia previa. La solicitud debe exponer la violencia alegada, el peligro invocado y los elementos que permiten respaldarlos. Las medidas solicitadas deben adaptarse a la situación.
¿Cuál es el plazo para obtener una orden de protección?
En principio, el juez de familia resuelve en un plazo máximo de seis días desde la fijación de la fecha de la vista. En situaciones de peligro grave e inminente, puede solicitarse una orden provisional de protección inmediata en las condiciones previstas por la ley; el juez debe resolver entonces en un plazo específico de 24 horas desde que se le somete el asunto.
¿Es necesario presentar una denuncia para obtener una orden de protección?
No. No es obligatorio presentar una denuncia penal previa para solicitar una orden de protección. El procedimiento civil de protección y el procedimiento penal son distintos, aunque algunos elementos pueden ser útiles en ambos.
¿Se puede solicitar una orden de protección sin estar casado?
Sí. El dispositivo puede aplicarse a personas casadas, unidas por un PACS o que conviven, así como a antiguos cónyuges, parejas o convivientes, con sujeción a las condiciones legales aplicables.
¿Cuáles son los distintos tipos de divorcio en Francia?
El derecho francés distingue dos vías: el divorcio de mutuo acuerdo, negociado entre los cónyuges, y el divorcio judicial, dictado por el juez de familia.
El divorcio de mutuo acuerdo exige que los cónyuges estén de acuerdo sobre el principio del divorcio y sobre todas sus consecuencias (hijos, pensión, pensión compensatoria, reparto de bienes). Cada cónyuge cuenta con su propio abogado. El proyecto de convenio se envía a cada cónyuge por carta certificada con acuse de recibo; después debe respetarse un plazo de reflexión de quince días antes de la firma. El convenio firmado por los cónyuges y sus abogados se deposita en el protocolo de un notario, lo que hace efectivo el divorcio. Si no hay dificultades, el procedimiento dura en general de uno a tres meses. No es posible cuando un hijo menor pide ser oído por el juez o cuando uno de los cónyuges está sujeto a una medida de protección jurídica.
El divorcio judicial se inicia cuando los cónyuges no alcanzan un acuerdo completo. Desde la reforma que entró en vigor el 1 de enero de 2021, el procedimiento se inicia mediante demanda (assignation) o solicitud conjunta, y cada cónyuge está representado por un abogado. Una vista de orientación y de medidas provisionales permite al juez organizar la vida familiar durante el procedimiento (residencia de los hijos, pensión alimenticia, uso de la vivienda…). Después, los abogados intercambian sus escritos y documentos hasta la sentencia. Existen tres tipos de divorcio judicial: el divorcio aceptado, cuando los cónyuges aceptan el principio de la ruptura sin ponerse de acuerdo sobre sus consecuencias; el divorcio por alteración definitiva del vínculo conyugal, cuando la convivencia ha cesado desde hace al menos un año; y el divorcio por culpa. Según el tribunal y el grado de desacuerdo, el procedimiento dura normalmente de doce a veinticuatro meses, más en caso de apelación.
¿Quién obtiene la custodia de los hijos en caso de divorcio?
El derecho francés ya no habla de «custodia», sino de patria potestad y de residencia del hijo. En principio, la patria potestad sigue siendo conjunta y la residencia se fija con uno de los progenitores o de forma alterna, según el interés del menor.
¿Es automática la custodia compartida?
No. La custodia compartida no es automática. Puede organizarse por acuerdo o decidirla el juez cuando esta solución se ajusta a la situación del menor. El juez examina las circunstancias concretas, en particular las necesidades del hijo, las condiciones de acogida y la capacidad de los padres para organizar la vida cotidiana.
¿Cómo se calcula la pensión alimenticia?
Depende de los recursos y cargas de cada progenitor, de las necesidades del hijo y del régimen de residencia. El juez suele basarse en un baremo orientativo, que no es vinculante. En principio se debe hasta que el hijo sea económicamente independiente, lo que puede ir más allá de la mayoría de edad.
¿Qué hacer si el otro progenitor no respeta el régimen de visitas o la resolución del juez?
Conviene conservar los elementos útiles, examinar la resolución o el acuerdo aplicable y valorar los pasos posibles. Según las circunstancias, puede plantearse acudir de nuevo al juez u otras gestiones. La negativa a entregar a un menor puede constituir un delito.
¿Puede un progenitor trasladarse al extranjero con su hijo sin el acuerdo del otro?
La respuesta depende, en particular, del ejercicio de la patria potestad, de las resoluciones ya dictadas y de las circunstancias del traslado. Un cambio de residencia que afecta al ejercicio de la patria potestad debe examinarse a la luz de las obligaciones legales y de la situación familiar. En caso de desacuerdo, puede ser necesario acudir al juez antes de la partida.
Mi cónyuge se ha ido al extranjero con nuestro hijo: ¿qué hago?
Conviene que la situación se examine rápidamente, en particular los derechos parentales, la residencia habitual del menor, las resoluciones existentes y el país en el que se encuentra. Puede ser posible solicitar la restitución según los instrumentos internacionales aplicables. Los trámites pueden implicar, en particular, a la autoridad central competente y a los tribunales correspondientes.
¿Se puede reconocer en Francia una resolución extranjera relativa a un hijo?
Depende del país de origen de la resolución, de su naturaleza y de los instrumentos internacionales o europeos aplicables. Un análisis de la resolución y de la situación permite determinar las condiciones de reconocimiento o ejecución en Francia.